Jul 24

LA ECONOMÍA Y LAS TECNOLOGÍAS

LA ECONOMÍA Y LAS TECNOLOGÍAS
Las tecnologías, si bien no son objetos concretos de estudio de la Economía, han sido durante toda la historia, y lo son todavía en nuestros días, parte indispensable de los procesos económicos, o sea, de la producción y también intercambio de cualquier clase de recursos y servicios.
Desde la perspectiva de los productores de recursos y de los prestadores de servicios, las tecnologías son un medio imprescindible para conseguir renta.
Desde la perspectiva de los usuarios, las tecnologías les dejan conseguir mejores recursos y servicios, generalmente (mas no siempre y en toda circunstancia) más económicos que los equivalentes del pasado. Desde la perspectiva de los trabajadores, las tecnologías han disminuido los puestos al sustituir crecientemente a los obreros por máquinas.
Teoría económica
La mayor parte de las teorías económicas da por sentada la disponibilidad de las tecnologías. Schumpeter es de los pocos economistas que asignó a las tecnologías un rol central en los fenómenos económicos. En sus obras apunta que los modelos tradicionales de la economía no pueden explicar los ciclos periódicos de expansión y depresión, como los de Kondrátiev, que son la regla más que la salvedad. El origen de estos ciclos, conforme Schumpeter, es la aparición de innovaciones tecnológicas significativas (como la introducción de la iluminación eléctrica domiciliaria por Edison o bien la del vehículo económico por Ford) que producen una fase de expansión económica. La siguiente saturación del mercado y la aparición de empresarios contendientes cuando desaparece el monopolio temporario que da la innovación, conducen a la próxima fase de depresión. El término empresario schumpeteriano es el día de hoy corrientemente utilizado para designar a los empresarios renovadores que hacen medrar su industria merced a su inventiva, capacidad organizativa y mejoras en la eficacia.12
Industria
La producción de recursos requiere la recolección, fabricación o bien generación de sus insumos. La obtención de la materia prima inorgánica requiere las tecnologías mineras. La materia prima orgánica (comestibles, fibras textiles…) precisa de tecnologías agrícolas y ganaderas. Para conseguir los productos finales, la materia prima ha de ser procesada en instalaciones industriales de variadísimo tamaño y tipo, donde se ponen en juego todo tipo de tecnologías, incluyendo la indispensable generación de energía.
Servicios
Hasta los servicios personales precisan de las tecnologías para su buena prestación. Las ropas de trabajo, los útiles, las construcciones donde se trabaja, los medios y registro de información son productos tecnológicos. Servicios esenciales como la provisión de agua bebible, tecnologías sanitarias, electricidad, supresión de restos, barrido y limpieza de calles, mantenimiento de carreteras, teléfonos, gas natural, radio, TV, etcétera no podrían brindarse sin el empleo intensivo y extensivo de múltiples tecnologías.
Las tecnologías de las telecomunicaciones, particularmente, han experimentado enormes progresos desde el desarrollo y puesta en órbita de los primeros satélites de comunicaciones; del incremento de velocidad y memoria, y la minoración de tamaño y costo de las computadoras; de la miniaturización de circuitos electrónicos (circuito integrados); de la invención de los teléfonos celulares; etcétera Todo ello deja comunicaciones prácticamente instantáneas entre 2 puntos cualquiera del planeta, si bien la mayoría de la población aún no tiene acceso a ellas.
Comercio
El comercio moderno, medio primordial de intercambio de mercaderías (productos tecnológicos), no podría hacerse sin las tecnologías del transporte fluvial, marítimo, terrestre y aéreo. Estas tecnologías incluyen tanto los medios de transporte (navíos, automotores, aeroplanos, trenes, etcétera), como asimismo las vías de transporte y todas y cada una de las instalaciones y servicios precisos para su eficiente realización y eficaz uso: puertos, grúas de carga y descarga, carreteras, puentes, aeródromos, radares, comburentes, etcétera El valor de los fletes, consecuencia directa de la eficacia de las tecnologías de transporte utilizadas, ha sido desde tiempos recónditos y prosigue siendo el día de hoy uno de los primordiales condicionantes del comercio.
Recursos naturales
Un país con grandes recursos naturales va a ser pobre si no tiene las tecnologías precisas para su provechos explotación, lo que requiere una gran gama de tecnologías de infraestructura y servicios esenciales. Además, un país con grandes recursos naturales bien explotados va a tener una población pobre si la distribución de ingresos no deja a esta un acceso conveniente a las tecnologías indispensables para la satisfacción de sus necesidades básicas. En la presente economía capitalista, el único bien de cambio que tiene la mayor parte de las personas para la adquisición de los productos y servicios precisos para su supervivencia es su trabajo. La disponibilidad de trabajo, condicionada por las tecnologías, es el día de hoy una necesidad humana esencial.
Trabajo
Aunque las técnicas y tecnologías asimismo son parte esencial del trabajo artesanal, el trabajo fabril introdujo variaciones tanto desde la perspectiva del tipo y propiedad de los medios de producción, como de la organización y realización del trabajo de producción. El alto costo de las máquinas utilizadas en los procesos de fabricación masiva, origen del capitalismo, tuvo como consecuencia que el trabajador perdiese la propiedad, y por consiguiente el control, de los medios de producción de los productos que fabricaba.13 Perdió asimismo el control de su modo de trabajar, de lo que es máximo exponente el taylorismo.
Taylorismo
Conforme Frederick W. Taylor, la organización del trabajo fabril debía quitar tanto los movimientos inútiles de los trabajadores —por ser consumo superfluo de energía y de tiempo— como los tiempos fallecidos —aquellos en que el obrero estaba ocioso. Esta “organización científica del trabajo”, como se la llamó en su temporada, reducía la incidencia de la mano de obra en el costo de las manufacturas industriales, incrementando su productividad. Si bien la idea parecía razonable, no tenía presente las necesidades de los obreros y fue llevada a límites extremos por los empresarios industriales. La reducción de las labores a movimientos lo más fáciles posibles se utilizó para reducir las habilidades precisas para el trabajo, transferidas a máquinas, reduciendo en consecuencia los sueldos y incrementando la inversión de capital y lo que Karl Marx llamó la plusvalía. Este exceso de especialización hizo que el obrero perdiese la satisfacción de su trabajo, en tanto que la mayor parte de ellos jamás veía el producto terminado. También, llevada al extremo, la reiteración monótona de movimientos producía distracción, accidentes, mayor ausentismo laboral y pérdida de calidad del trabajo.14 Las tendencias contemporáneas, una de cuyas expresiones es el toyotismo, son de favorecer la iniciativa personal y la participación en etapas variadas del proceso productivo (flexibilización laboral), con el consecuente incremento de satisfacción, desempeño y compromiso personal en la labor.
Fordismo
Henry Ford, el primer fabricante de vehículos que puso sus costes al alcance de un obrero calificado, consiguió reducir sus costos de producción merced a una estricta organización del trabajo industrial. Su herramienta primordial fue la cadena de montaje que sustituyó el desplazamiento del obrero en pos de las piezas al desplazamiento de estas hasta el puesto fijo del obrero. La minoración del costo del producto se hizo a costa de la transformación del trabajo industrial en una fácil labor repetitiva, que resultaba agotadora por su ritmo indeclinable y su monotonía. La metodología fue satirizada por el actor y directivo inglés Converses Chaplin en su tradicional largo Tiempos modernos y el día de hoy estas labores son efectuadas por robots industriales.
La técnica de producción en serie de grandes cantidades de productos idénticos para reducir su coste, pierde gradualmente valía conforme las maquinarias industriales son crecientemente controladas por computadoras, dejan cambiar con bajo costo las peculiaridades de los productos en la cadena de producción. Este es, por poner un ejemplo, el caso del corte de prendas de vestir, si bien prosiguen siendo mayoritariamente cosidas por costureras con la ayuda de máquinas de coser individuales, en puestos fijos de trabajo.14
Toyotismo
El toyotismo, cuyo nombre procede de la factoría de vehículos Toyota, su autora, altera las peculiaridades negativas del fordismo. Se fundamenta en la flexibilidad laboral, el promuevo del trabajo en grupo y la participación del obrero en las resoluciones productivas. Desde la perspectiva de los insumos, reduce el costo de mantenimiento de inventarios ociosos a través de el sistema just in time, donde los componentes son proveídos en el instante en que se precisan para la fabricación. Si bien sostiene la producción en cadena, sustituye las labores repetitivas más estresantes, como la soldadura de chasis, con robots industriales.15
La desaparición y creación de puestos
Uno de los instrumentos de que dispone la Economía para la detección de los puestos de trabajos eliminados o bien generados por las innovaciones tecnológicas es la matriz insumo-producto (en inglés, input-output matrix) desarrollada por el economista Wassily Leontief, cuyo empleo por los gobiernos recién comienza a propagarse.16 La tendencia histórica es la minoración de los puestos en los ámbitos económicos primarios ( agricultura, ganadería, pesca, silvicultura) y secundarios (minería, industria, campo energético y construcción) y su incremento en los terciarios (transporte, comunicaciones, servicios, comercio, turismo, educación, finanzas, administración, sanidad). Esto plantea la necesidad de medidas veloces de los gobiernos en recolocación de mano de obra, con la anterior y también imprescindible formación laboral.
Publicidad
La mayor parte de los productos tecnológicos se hacen con fines de lucro y su publicidad es vital para su triunfante comercialización. La publicidad –que utiliza recursos tecnológicos como la imprenta, la radio y la televisión– es el primordial medio por el que los fabricantes de recursos y los distribuidores de servicios dan a conocer sus productos a los usuarios potenciales.
Idealmente la función técnica de la publicidad es la descripción de las propiedades del producto, a fin de que los interesados puedan conocer cuan bien satisfará sus necesidades prácticas y si su costo está o bien no a su alcance. Esta función práctica se pone meridianamente de manifiesto solo en la propaganda de productos renovadores cuyas peculiaridades es indispensable dar a conocer para poder venderlos. No obstante, generalmente no se notifica al usuario de la duración estimada de los instrumentos o bien el tiempo de mantenimiento y los costos secundarios del empleo de los servicios, factores vitales para una elección racional entre opciones alternativas afines. No cumplen su función técnica, particularmente, las publicidades de substancias que dan alguna forma de placer, como los cigarros y el vino cuyo consumo prolongado o bien excesivo conlleva peligros variados. En múltiples países, como U.S.A. y Uruguay, el alto costo que ocasionan en tecnologías médicas hizo que se obligara a advertir en sus envases los peligros que conlleva el consumo del producto. No obstante, si bien lleven la advertencia en letra muchacha, estos productos jamás mientan su función técnica de mudar la percepción de la realidad, centrando sus mensajes en asociar el consumo solo con el placer, el éxito y el prestigio.

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